Cómo aplicar tu parche
¿Ya tienes tus parches termoadhesivos y quieres personalizar tu ropa? Aplicar un parche solo lleva unos minutos con una plancha normal. Así se hace para que aguante, lavado tras lavado.
Qué necesitas
- Una plancha
- Una tabla de planchar (o una superficie plana y resistente al calor)
- La prenda o el artículo que vas a personalizar
- Un paño fino o una hoja de papel de horno
- Tu parche termoadhesivo Patchy
- Opcional: pegamento textil y aguja & hilo para una mayor sujeción
Paso a paso
- Prepara la superficie. Coloca la prenda plana y plancha brevemente la zona donde irá el parche, para que quede lisa y templada. Luego coloca el parche justo donde lo quieras.
- Calienta la plancha. Ponla a la temperatura más alta que tolere tu tejido. Apaga la función de vapor y asegúrate de que no haya agua en el depósito.
- Protege el parche. Pon un paño fino o una hoja de papel de horno sobre el parche para proteger su superficie del calor directo.
- Presiona. Presiona la plancha con firmeza sobre la protección y hazla girar en pequeños círculos durante unos 60 segundos.
- Deja enfriar y comprueba. Deja que se enfríe y levanta con cuidado una esquina. ¿Sigue suelto? Vuelve a colocar la protección y presiona otros 10 segundos. Para más sujeción, plancha también el interior de la prenda sobre el parche.
¿Qué tejidos sirven?
Los parches termoadhesivos funcionan mejor en algodón, denim, lona y la mayoría de tejidos. No se pueden planchar sobre materiales plastificados o aceitados como el cuero o el nailon — para esos, usa pegamento textil o industrial, o cose el parche.
Para que dure
Para una durabilidad máxima puedes añadir un poco de pegamento textil y/o fijar el parche con unas puntadas. También recomendamos lavar las prendas del revés, en frío y en un ciclo suave — o a mano.